Pueblos medievales de España

Hay pueblos en España donde parece que el tiempo se ha detenido. Castillos, murallas calles estrechas y empedradas, son las señas de identidad de estos lugares mágicos que nos llevan a un tiempo de caballeros y princesas. En este post haremos un recorrido por los 20 pueblos medievales más bonitos de España. Y si crees que nos hemos dejado alguno, cuéntanoslo en los comentarios y tomaremos nota.

1 Albarracín (Teruel)


No podemos empezar esta lista sin uno de los pueblos más bonitos de España. Albarracín ha sabido adaptarse a la orografía que le rodea, su muralla va serpenteando las colinas de alrededor que junto a su castillo del Andador y sus casas en tonos rojizo le hace formar una estampa difícil de igualar. El trazado de sus calles, adaptadas a la topografía, destaca por sus escalinatas y pasadizos y seguido con una variedad de monumentos como la Iglesia de Santa María, la Catedral y el Palacio Episcopal, sin olvidarnos de sus casas señoriales.

2 La Alberca (Salamanca)


En el corazón de la Sierra de Francia, rodeado de uno de los entornos naturales más bonitos de Salamanca, se encuentra La Alberca. Villa que ha sabido mantener una arquitectura tradicional, formada por casas de entramados de madera y piedra que ha perdurado desde la Edad Media. Su calle laberínticas y estrechas, con sus balcones de madera y soportales son su seña de identidad.

3 Covarrubias (Burgos)


Entrar en Covarrubias es sumergirse en el origen de Castilla. Su ubicación, a orillas del Arlanza y en el valle homónimo, ha facilitado su poblamiento desde época pre-romana, pero es en la Alta Edad Media cuando adquiere las señas de identidad que hoy la distinguen.

Su monumento más importante es el Torreón de Fernán González (siglo X), es la primera construcción defensiva castellana y, en su interior, albergan una magnífica exposición de armas medievales. Cuenta la leyenda que la Infanta Doña Urraca fue encerrada aquí por su padre, como castigo por su romance con un pastor de la zona.

4 Urueña (Valladolid)


En la provincia de Valladolid, encontramos la primera villa del libro de España, título otorgado por la gran cantidad de librerías que alberca en el interior de su recinto amurallado. Símbolo de su pasado medieval, conserva todavía el 80% de su perímetro original levantada en el siglo XIII.

5 Bárcena Mayor (Cantabria)


Posiblemente el más antiguo y con más encanto de los pueblos de Cantabria, Bárcena Mayor, posee una belleza singular con sus callejuelas empedradas que van recorriendo sus casas con muros de mampostería y gruesas vigas de madera. Un encanto medieval que lo hace ser conjunto Histórico-Artístico desde 1979, y uno de los destino de turismo rural más importantes de la comarca.

6 Ronda (Málaga)


Murallas, palacios nazaríes, puertas medievales… las calles de Ronda mantiene los vestigios de su pasado medieval, una de las villas más antiguas de Andalucía. Desde el entorno de la Puerta de Almocábar es imposible no percibir su espíritu medieval. Si bien lo que más impresionante de Ronda es su Puente Nuevo, que salva el desfiladero labrado por el río Gudalevín.

7 Frías (Burgos)


Desde el cerro de La Muela vigila Frías el paso del río Ebro. Este enclave estratégico entre la costa y La Meseta, sigue a día de hoy manteniendo su vieja estructura medieval, siendo el castillo de los Velasco, la Iglesia de San Vicente y su puente, sus monumentos más representativos.

8 Olite (Navarra)


Ubicada en el centro de Navarra, encontramos Olite. Sede real durante la Edad Media, en cuyos gruesos muros y torres almenadas del Palacio Real se alojaron reyes y princesas.

El conjunto urbano de Olite es mucho más que su hermoso palacio. Un recorrido por sus estrechas calles nos permitirá pasear al abrigo de nobles caserones de piedra con escudos de armas, galerías medievales y espléndidas iglesias; un trazado de calles y nombres medievales que son los mismos que hace siete siglos.

9 Buitrago de Lozoya (Madrid)


A una hora del centro de Madrid, en la Sierra de Guadarrama, encontramos este tesoro medieval. Rodeado por el rio Lozoya su recinto amurallado y su castillo, le convierte en una plaza inexpugnable. Te recomendamos no perderte la iglesia de Santa María del Castillo, y el Hospital, fundado por el Marqués de Santillana (siglo XV).

10 Alcalá del Júcar (Albacete)


Sobre las Hoces del Río Júcar, encontramos este pueblo tan bonito que surge de entre la roca, formando una estampa muy peculiar. En la parte baja encontramos su puente romano y en la alta su castillo, entre medias sus casas típicas populares, muchas de las cuales albergan cuevas centenarias en su interior.

11 Baeza (Jaén)


En el Centro geográfico de la provincia de Jaén, llegamos a Baeza, la inexpugnable ciudad medieval, que junto Úbeda están declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Su repertorio arquitectónico nos lleva desde el románico de la iglesia de Santa Cruz, a los restos de la muralla almohade, del gótico-flamígero de la fachada del Palacio de Jabalquinto, al plateresco en la Portada de la iglesia de San Andrés, y al derroche renacentista, que comparte con su vecina Úbeda.

12 Medinaceli (Soria)


Medinaceli, situado en el cerro de la Villa Vieja, es un pueblo con encanto por el que han pasado todas las tres culturas. Dentro de las murallas de Medinaceli, encontramos innumerables monumento tales como su arco romano, su castillo, la Colegiata de Nuestra Señora de la Asunción, el Palacio Ducal y la Plaza Mayor, todos los elementos que conforman una magnifica villa medieval.

13 Trujillo (Cáceres)


Trujillo no es solo uno de los pueblos más bonitos de Cáceres, sino tierra natal de conquistadores. Partiendo desde su Plaza Mayor el recorrido por el casco antiguo es una sucesión de casas palaciegas, iglesias y un Castillo, desde la que disfrutar de unas magníficas vistas de esta villa medieval.

14 Mondoñedo (Lugo)


Cerca de la costa lucense se encuentra esta localidad que sorprende por su imponente catedral del siglo XIII. Fue una de las siete provincias gallegas hasta 1833 y de aquella época guarda su pasado medieval de calles empedradas, plazas y conventos.

15 Consuegra (Toledo)


La villa medieval de Consuegra es una de las paradas obligadas de la Ruta del Quijote. En lo alto de un cerro dominando el horizonte se encuentran sus molinos de viento, de los que se conservan 12. De su pasado medieval tenemos el castillo de la Muela, en el que el hijo de Cid perdió su vida cuando peleaba en batalla.

16 Besalú (Girona)


Besalú es uno de los núcleos medievales mejor conservados de Girona. La entrada al pueblo se realiza por un majestuoso puente románico que conduce al interior del recinto amurallado. Una vez allí, callejuelas empedradas se entrecruzan para conducirnos a monumentos como la iglesia de Sant Pere, el antiguo hospital de peregrinos o los baños judíos.

17 Arévalo (Ávila)


Esta histórica localidad abulense, capital de La Moraña, es famosa por el tiempo que Isabel la Católica pasó cuando aún era infanta, hecho que marcaría el futuro de la villa. Una historia que perdura en su importante patrimonio, declarado conjunto histórico-artístico, con iglesias mudéjares repartidas por todo el casco viejo, plazas medievales porticadas, restos de su antigua muralla, casas señoriales, palacios y una gastronomía donde los “tostones” (cochinillos asados) es su plato principal.

18 Guadalest (Alicante)


Guadalest es un pequeño pueblo situado en la Marina Baixa, en pleno Valle de Guadalest y en lo alto del embalse, lo que proporciona unas vistas extraordinarias de todo el entorno. Entre sus monumentos destacan dos fortalezas del siglo XI: el Castillo de San José y el de la Alcozaiba, así como la Casa Orduña o la Iglesia de Nuestra Señora de la Asunción de estilo barroco.

19 Sajazarra (La Rioja)


Sajazarra es un bonito pueblo de la Rioja Alta, en la comarca de Haro, cuyas calles conservan toda su esencia medieval. Sus casas de piedra con balcones de forja y blasones, los restos de la muralla y “El Arco”, o su castillo nos envuelve completamente en el medievo.

20 Laguardia (Álava)


Esta villa medieval es la capital de Rioja Alavesa. Fue fundada en el siglo X como defensa del Reino de Navarra y conserva casi intacto su trazado medieval. Sus de estrechas calles, las puertas de acceso a la villa, sus dos iglesias fortificadas y los restos de murallas que aún quedan nos trasladarán a otro tiempo.

Fuente: Rutas por España

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