Viajes para encontrarte a ti mismo

Poco tiempo ha pasado desde aquella etapa repleta de dudas en la que no sabía qué diablos quería hacer con mi vida.

En mi caso, dos factores fueron claves para dar con una respuesta:

  • La calidad de mis relaciones sociales
  • Las experiencias vividas durante mis viajes

Hoy quiero hablarte del segundo punto. De cómo viajar puede ayudarte a encontrar tu propio camino igual que a mí me ayudó a encontrar el mío.

Viajar es, hasta el momento, la mejor forma que he encontrado para mantenerse en constante crecimiento. Ideal para aquellos momentos en los que te sientes estancado.

No eres consciente del impacto positivo que viajar puede tener en tu vida hasta que das el primer paso y empiezas a acumular experiencias en tu currículum viajero. Hasta que mueves la primera ficha, sales de tu zona de confort, y te abres al mundo con la única intención de absorber cada una de las enseñanzas que éste tiene preparadas para ti.

Y lo mejor de todo es que no necesitas realizar cientos de viajes para disfrutar de sus beneficios. Lo que realmente importa es que haciendo camino pongas toda tu intensidad para vivir al máximo cada una de esas experiencias.

Echarme la mochila al hombro ha sido clave para poder encontrarme a mí mismo en mi propio camino, y para animarte a que tú también salgas de casa si te sientes perdido, hoy quiero compartir contigo siete maneras en que viajar puede ayudarte saber qué es lo quieres y a redirigir tu vida, tanto a nivel personal como profesional.

1. Viajar abrirá tu mente

Hace no más de dos años, mi única preocupación era aprobar el próximo examen de mi Grado en Turismo y conseguir objetos épicos en el World Of Warcraft.

Salir con mis amigos a emborracharme todos los fines de semana, para luego ver el lunes llegar con resquemor.

Una y otra vez. Semana tras semana.

Mi vida estaba totalmente estancada.

Me pasaba las horas muertas frente al ordenador, tratando de buscar en él una excusa que me permitiera alejarme de la realidad.

El miedo a lo desconocido reinaba sobre mi día a día.

Llevaba muchos años viviendo en Granada, rodeado de la misma gente y siguiendo todos los días la misma rutina, lo cual era una situación nada favorable para mi crecimiento.

Y es que, cuando te encuentras en tu zona de confort, tu desarrollo personal se ralentiza hasta llegar al punto de detenerse por completo.

Pasar un mes recorriendo Tailandia con la que entonces era mi pareja fue el impulso que necesitaba para abrir mis alas y exponerme a entornos diferentes:

  • Me di cuenta de que mi cultura no era la madre suprema de todas las demás
  • Descubrí que no importa la religión en la que creas ni la nacionalidad a la que pertenezcas
  • Aprendí que la felicidad está en los momentos que vives, y no en lo que tienes, y que las experiencias son mucho más valiosas que las cosas materiales

Uno de los primeros pasos que debes dar para construir tu propio camino es, precisamente, ir deshaciéndote de esos miedos y prejuicios que te paralizan y te impiden perseguir tus sueños.

Y nada mejor que un viaje para conseguirlo.

Un estudio realizado por la American Gap Association destacó la importancia de tomarse un año sabático e hizo hincapié en el impacto que esta experiencia tiene sobre tu crecimiento personal.

Estas fueron algunas de las conclusiones:

  • Contribuirá a tu crecimiento personal
  • Tendrás tiempo para reflexionar sobre tu situación actual
  • Incrementará tu madurez
  • Ganarás confianza contigo mismo, eliminando tus inseguridades

El 95% de los encuestados compartían estos cuatro beneficios.

De ahí mis razones por las que tú también deberías viajar durante unos meses.

Dedicar una temporada al autoconocimiento y a exponerte a nuevas experiencias y culturas te ayudará a decidir qué es lo que quieres hacer con tu vida.

2. Viajar te inspirará (y hará que inspires a otros)

En cada uno de mis viajes, ya hayan sido de varias semanas o de unos pocos días, he conocido a personas que me han inspirado de alguna manera.

Con algunas he compartido varios días de viaje. Con otras sólo unos minutos de conversación.

Pero todas ellas, en mayor o menor medida, han ejercido un impacto positivo en mi vida.

Albert Espinosa llama a este tipo de personas amarillos.

Individuos que no pueden ser catalogados como amigos, parejas, primos o colegas.

La probabilidad de volver a encontrarte con ellos es remota. Aparecen y desaparecen de tu vida sin darte cuenta, pero no sin antes haber dejado su huella en ti, ya sea inspirándote a través de su historia o motivándote a hacer eso que tanto tiempo llevas deseando.

Viajar es la manera idónea de cruzarte con estos amarillos.

Cuando pienso en esto, me viene a la mente aquella pareja australiana de cuarenta y pocos años que conocí mientras realizaba el Camino de Santiago junto a mi hermano Juan Luis.

Matt, el hombre australiano, sintió una especial empatía por nosotros al ver que el hecho de que mi hermano fuese en silla de ruedas no suponía un impedimento a la hora de vivir aquella experiencia.

Su hijo, al igual que mi hermano, tenía parálisis cerebral, y su discapacidad le había impedido estar allí junto a sus padres.

Seis días más tarde, a nuestra llegada a Santiago, nos volvimos a encontrar con Matt y su mujer, aunque esta vez no fue fruto de la casualidad.

Estaban esperándonos junto a la Catedral con los brazos abiertos para felicitarnos por haber llegado a Santiago. Un abrazo que, pese a venir de alguien que apenas conocíamos, fue mucho más sincero que cualquiera de los abrazos que recibimos aquel día.

Quizá Matt fue un amarillo para mí o para mi hermano. O quizás lo fuimos nosotros para él.

Lo que sí estaba claro es que en el momento en que nuestros brazos se cruzaron, ambos habíamos dejado huella el uno sobre el otro.

3. Viajar desarrollará tu creatividad, iniciativa y capacidad de reacción

Viajando vas a toparte con todo tipo de situaciones a las que nunca antes habías tenido la suerte de enfrentarte. Y digo suerte porque son estos momentos de necesidad los que van a desarrollar tu espabilismo, una cualidad que como bien sabrás puede convertirse en el secreto tu éxito profesional.

En julio de 2014 tomé la decisión de pasar el verano en Irlanda con el objetivo de ponerme a prueba, mejorar mi inglés y demostrarme a mí mismo que era capaz de buscarme la vida en un entorno completamente nuevo.

Tras mis primeras semanas en Dublín, mi reducido presupuesto económico de 500 euros empezó a resentirse. Todavía no había encontrado un trabajo que me permitiese alargar mi estancia y mi aventura se estaba acercando a su fin.

Una mañana conocí a un joven argentino en el albergue de Dublín donde me estaba alojando. El chico, para generar unos ingresos extra que le permitieran cubrir sus gastos de alojamiento, decidió preparar alfajores –dulces típicos argentinos– y salir a una de las principales calles de la capital a venderlos.

Yo pensaba que la gente le ignoraría.

La sorpresa me la llevé cuando le vi regresar una hora más tarde con la bandeja vacía y con 20 euros en el bolsillo.

Ahí fue cuando dije: “¡Wow, tengo que hacer algo parecido”

Pero mi mente estaba bloqueada. No tenía ni idea de qué podía hacer.

Yo no sabía cocinar ningún dulce típico español, ni tampoco era capaz de tocar un instrumento.

Me sentía impotente. Tenía envidia del chico argentino.

Pero fue justamente ese deseo, esa necesidad de querer alargar mi estancia, lo que me dio la idea de organizar una fiesta en el albergue.

Éste contaba con un bar, cerrado en aquel momento al público.

Pese a estar inhabilitado, los viajeros solíamos juntarnos allí para bebernos nuestras propias cervezas, escuchar música y pasar las noches charlando.

¿Qué hice?

Le comenté la idea a los chicos de recepción e invité a todos los huéspedes para que nos reuniésemos en el bar la noche siguiente. Luego me hice con un par de cajas de cerveza y me puse a vender latas a 2 euros durante la fiesta, sacándome un euro por cada birra vendida.

Todo el mundo me amó aquel día, ya que las tiendas dejaban de vender alcohol a partir de las 10 de la noche.

Obviamente no saqué dinero suficiente como para vivir sin trabajar un mes, pero sí que me permití el capricho de visitar los Cliffs Of Moher aprovechando el dinero conseguido.

Son las situaciones como esta las que te hacen crecer, convirtiéndote en una persona más creativa, con mayor iniciativa y capacidad de reacción, y tanto si tu vida ideal pasa por conseguir el empleo de tus sueños como por crear tu propio negocio, desarrollar estas tres habilidades sin duda contribuirá a tu éxito.

4. Viajar te ayudará a experimentar cosas que normalmente no probarías

Para encontrar tu propio camino es esencial que te conozcas bien:

  • ¿Qué es lo que te apasiona?
  • ¿Qué cosas te hacen feliz?
  • ¿Qué se te da especialmente bien?

Dar respuesta a estas preguntas te ayudará a decidir qué rumbo tomar en tu vida.

Sin embargo, cuando estás sumido en la rutina del día a día es fácil olvidarse de estas preguntas, ya que la tendencia es moverse en piloto automático:

  1. Estudias una carrera porque hoy día es la única forma de encontrar un trabajo estable
  2. Te matriculas en un master porque de lo contrario jamás tendrás un empleo bien remunerado
  3. Buscas un empleo estable, para luego comprar una vivienda, tener dos hijos y un perro
  4. Pasas los días esperando que llegue el viernes, el año esperando a que llegue el verano, y la vida entera esperando a ser feliz

¿No te das cuenta?

¡Estás viviendo la vida que te han impuesto, no la que tú has escogido!

Con esto no estoy diciéndote que debas agarrar la mochila y marcharte a recorrer el mundo, ni mucho menos.

Lo único que pretendo es despertar tu yo interior y hacerte ver que hay caminos distintos a los ya marcados. Pero para encontrarlos necesitas experimentar y probar cosas nuevas, como…

  • Realizar un curso de cocina tailandesa
  • Apuntarte a clases de samba
  • Hacer un voluntariado con elefantes
  • Vivir temporalmente en un país extranjero
  • Comprar un Ukelele y tocarlo en tus ratos libres

Al hacer esto quizás descubras que tienes un don especial con la cocina. O puede que se despierte en ti un amor por los animales que hasta ese momento desconocías y te apetezca colaborar profesionalmente con alguna organización animalista.

Yo, por ejemplo, aproveché la visita de mi amigo Pablo a Granada para explotar todos sus conocimientos relacionados con la acampada al aire libre y los viajes de aventura.

Nunca antes había pasado una noche en medio de un bosque y tampoco tenía idea de cómo preparar un fuego o cómo orientarme en plena naturaleza en caso de perderme, pero a raíz de aquella experiencia el interés por esta forma de viajar despertó en mí, algo que probablemente nunca habría decidido experimentar de no haber coincidido con Pablo durante esos días.

Para abrir los ojos y descubrir nuevos caminos necesitas vivir experiencias.

Resulta muy cómodo coger la consola y jugar con los amigos los fines de semana cuando es lo que llevas haciendo durante toda tu vida, o quedar para ir de cervezas al mismo bar y hablar de los mismos temas, semana tras semana.

El problema es que así jamás cambiará tu situación.

Necesitas experimentar, descubrir y aprender cosas nuevas y diferentes, y viajar es la manera perfecta de hacer todo esto.

5. Viajar mejorará tu nivel de inglés.

Gracias a Internet tenemos la posibilidad de leer sobre cualquier temática que nos interese y formarnos directamente con los mejores expertos del sector. Sin embargo, la mayoría de estos recursos, que pueden ser esenciales a la hora de orientar tu vida, sólo están disponibles en inglés.

¿Por qué renunciar a información que puede ser decisiva para tu futuro sólo por el hecho de no dominar el idioma anglosajón?

En mi caso, saber inglés ha sido fundamental para definir la dirección que tomaría con mi blog, Oliver Trip.

Nomadic Matt, uno de los grandes referentes americanos del Travel Blogging, lanzó un curso que me sirvió para aclarar muchos conceptos y obtener nuevas ideas respecto a lo que me apasiona.

Entender inglés me ha permitido formarme con él, leer sus libros y asistir a sus webinars, lo cual me ha servido para aprender cómo funciona el mundo de los viajes y los negocios online fuera de mi país y para adquirir nuevas ideas que luego podría aplicar en mi negocio.

Wandering Earl, otro referente internacional dentro de los blogs de viajes, realiza cada mes viajes en grupo con sus lectores. Como una especie de paquete turístico, pero al estilo mochilero.

Esto me hizo ver que yo también podía organizar viajes de este estilo. Compartir varios días de viaje con mis lectores, haciendo nuevos amigos en el camino y cobrando por ello… ¡El trabajo perfecto!

A nivel social, el inglés también es fundamental.

Si decides entablar amistades únicamente con personas que hablan español, estarás limitando tus relaciones sociales a un 6,7% del total de la población mundial y a unas pocas culturas.

Ahí fuera hay personas cuyos estilos de vida son muy diferentes al tuyo. Personas que tienen hobbies y empleos que ni imaginarías que existiesen, y que te pueden ayudar a descubrir qué quieres hacer con tu vida.

Pero si no sabes inglés, no podrás comunicarte con ellas.

La buena noticia es que, a diferencia de lo que algunos piensan, aprender este idioma no es tan complicado, y viajar te ayudará a acelerar ese aprendizaje.

Y es que para mejorar tu inglés no necesitas ir expresamente a un país anglosajón.

El mero hecho de moverte a un destino en el que no se hable español va a permitirte llevar la teoría a la práctica. Alojarte en albergues y compartir habitación con otros viajeros, por ejemplo, te obligará a interactuar con los demás y practicar el idioma, algo que normalmente no harías en tu país por pereza o por vergüenza.

6. Viajar dará un respiro a tu vida

¿Qué haces cuando tu ordenador se bloquea o empieza a responder mal?

Reinicias el sistema, ¿no?

Pues en la vida ocurre exactamente lo mismo.

Horas y horas de estudio, jornadas eternas de trabajo, compromisos familiares… Vivimos permanentemente estresados y eso hace que poco a poco olvidemos lo que queremos.

Es en estos momentos cuando más necesitamos una escapada. Darle un reinicio a nuestra mente para reconectar con nosotros mismos y con nuestra visión de futuro.

Un viaje te dará energía, tiempo para pensar y te permitirá analizar tu situación actual desde una perspectiva más objetiva, fuera de la locura del día a día.

Desde pasar una semana en algún destino próximo hasta toda una aventura de varios meses.

Cualquier cosa vale. Lo importante es desconectar.

Para aumentar los efectos positivos del reset, te recomiendo viajar solo por tres motivos:

  • Tú eres quien toma todas las decisiones, así que no tienes que ceder y hacer cosas que realmente no te apetecen sólo porque estás en grupo. Esto te ayudará a reconectar con lo que de verdad te gusta.
  • No tienes que dar explicaciones a nadie acerca de lo que haces o dejas de hacer. Si te apetece quedarte todo el día en el hotel leyendo no habrá nadie que te haga sentir que estás “malgastando tus vacaciones”. Presión social cero.
  • Conoces a un montón de gente interesante. Cuando estás solo te vuelves menos tímido, y además el resto de viajeros interactúan más contigo y tienden a integrarte en sus planes

Si nunca antes lo has probado, te aseguro que hacer un viaje por tu cuenta te dará ese respiro que necesitas y te ayudará a verlo todo mucho más claro.

7. Viajar relativizará la gravedad de tus problemas

Sea lo que sea que decidas hacer con tu vida, vas a equivocarte y va a haber cosas que salgan mal, y adquirir la perspectiva que te da viajar te ayudará a relativizar esos problemas y seguir adelante.

Para desarrollar esta visión, mi consejo es que realices un viaje a un destino cuya situación económica y social se encuentre muy por debajo de la de los países occidentales.

¿Por qué crees que la gente queda tan impactada cuando viajan a la India?

Ver con tus propios ojos como personas mueren de hambre o huyen de sus países por razones bélicas, provoca que tus actuales problemas parezcan ridículos en comparación con determinadas situaciones que se dan día a día en el mundo.

En mi paso por el desierto de Marruecos tuve la oportunidad de alojarme un par de noches en casa de una familia bereber.

Su situación económica era bastante limitada.

En su casa, fabricada con adobe y paja, convivían padres, hijos, hermanos y tíos.

Cosechaban su propia comida y se lavaban a base de cubos de agua.

¿Pero sabes qué? Nadie borró la sonrisa de sus caras durante los días que tuve el placer de convivir con la familia, y lo poco que tenían no dudaban en compartirlo.

Son este tipo experiencias las que hacen que veas las cosas desde otro punto de vista.

Después de contemplar situaciones de pobreza extrema con tus propios ojos, le pierdes el miedo a “fracasar y perderlo todo” y se abren ante ti cientos de caminos que antes no te atrevías a recorrer.

Conclusiones

Viajar es sinónimo de crecimiento, cambio y autoconocimiento, y si te encuentras en un punto en el que no sabes qué hacer con tu vida, una escapada de varias semanas puede ser justo lo que necesitas.

Aunque encontrar tu camino es difícil y frustrante, salir de tu ciudad y conocer otros países y culturas hará que el proceso sea mucho más rápido y divertido. Crea tu propio camino a partir de hoy mismo y, cuando regreses a casa con las ideas claras allí estaré yo esperándote con un par de birras para celebrar tu llegada 🙂

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¡Tu turno! ¿Cuáles son las experiencias viajeras que más te han hecho crecer como persona? ¿De qué otras formas crees que viajar puede ayudarte a decidir qué quieres hacer con tu vida? ¡Cuéntamelo en los comentarios!

Fuente: Vivir al Máximo

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